Luego del receso invernal, con un dudoso, incierto, inexacto resultado de 5 goles contra 4, volvió la vida, el color y el brillo a las canchas de fútbol del barrio de Almagro.
En una noche que supo albergar la alegría del retorno con los nervios del debut, hemos sabido demostrar-nos que a pesar del componente social del evento (que en alguna de sus tantas épocas de oro supo celebrarse miércoles a miércoles) el fundamental sigue siendo siempre el deportivo, es decir, el derroche de buen futbol.
El reencuentro fue bastante convulsionado, entre abrazos y presentaciones, con jugadoras que no tenían la indumentaria adecuada para el despliegue de talento, el festejo de los primeros 26 años de “nuestra” amiga Pauli ( y efectos colaterales) pasó a un segundo plano para poder dar el merecido lugar a un derrotero de situaciones que, sin lugar a duda, marcan un hito en la historia de estas glamorosas: no no, no me refiero a la incorporación de los guantes protectores/potenciadores de las arqueras, sino a la concreción del primer gol de cabeza, convertido “de la mano” de la imparable (en cada uno de sus sentidos) Paulita y muy festejado, cuando el aliento las dejó, por Paula M. y Lauri (más motivadas que nunca) y Noe (pase gestionado por Lauri que incorporó claramente sangre nueva a la cancha). Mientras que en el equipo “de enfrente” se alineaban La Muro Murari, el refuerzo en el arco Achus puntín de oro, Gise con mas ganas que nunca, ya que dejo a sus alumnos solos en la pileta para llegar temprano al partido siendo una de las primeras en arribar a la sede, y Guada que a pesar de valorar sus esfuerzos sigue evitando la situación estresante de convertir el gol!!.
A pesar de tener presente nuestro desempeño con miras a Beijin nos hemos “pescado” algunos porrazos al estar la red lateral totalmente en contra de que mostremos nuestras habilidades.
Finalmente entre mezcla de alegría y cansancio (llamamos a esto el gesto de boquear cual pescado sin agua a lo largo de toda la cancha) pero con la satisfacción de haber dejado todo y a falta de un árbitro que con autoridad ponga fin al encuentro a través de su pitazo final La Muro Murari se encargó de generar una situación que la dejó “parada” en posición de reafirmar lo que realmente significa para este grupete de titanes del deporte: NUESTRA HEROÍNA!! No por permitirnos un respiro después de tanto pique corto, sino por haber soportado con total estoicidad el golpe seco en su ojo-nariz derecho de una pelota pateada desde aire que claramente hubiera propiciado un mar de lágrimas en cualquier ojo una jugadora ajena al glamour!
Si bien con las nuevas novedades de Mr Mario la parrilita quedo totalmente descartada, no así el festejo del encuentro se decidió rápidamente y con gran entusiasmo darle la oportunidad de albergarnos al bufete de Quintino que nos vió crecer!